La Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC) de EE. UU. ha presentado una demanda contra American Airlines, alegando que la aerolínea no proporcionó adaptaciones razonables para un agente de reservas ciego. El caso se ha convertido en una disputa legal compleja sobre el “descubrimiento” (el proceso de recopilación de pruebas), específicamente sobre si el software de la aerolínea podría haber sido accesible a través de tecnología de asistencia.

La cronología de una ausencia de cuatro años

La disputa se centra en un conflicto laboral de larga duración que comenzó hace años. Los hechos del caso siguen una trayectoria específica:

  • 2012: El empleado fue contratado como agente de reservas.
  • Seis meses después: Después de una lesión, fue puesta de baja médica debido a ceguera cortical permanente.
  • 2016: Después de cuatro años de licencia sin goce de sueldo, el agente solicitó volver a trabajar. Propuso un horario de medio tiempo y el uso de JAWS (Job Access With Speech), un software de lectura de pantalla ampliamente utilizado, que habría sido configurado por agencias financiadas por el estado.
  • La negativa: American Airlines rechazó la solicitud, afirmando que no podían acomodarla en su función original. Sin embargo, la EEOC alega que la aerolínea no investigó si el software JAWS podría hacerse compatible con sus sistemas internos de reserva.
  • La búsqueda de alternativas: Si bien la aerolínea prometió considerar transferirla a un puesto diferente, el agente afirma que nunca fue considerada seriamente para ningún otro puesto.
  • Terminación: Después de años de estancamiento y una evaluación de un tercero que sugirió que los problemas de accesibilidad del software podrían “remediarse”, la aerolínea no tomó ninguna otra medida. En 2020, en medio de la pandemia, el empleado fue despedido.

El conflicto jurídico central: la disputa por el “descubrimiento”

La batalla legal actual no se trata solo de la rescisión en sí, sino de cuánta evidencia puede ver la EEOC.

La EEOC solicita inspeccionar y probar el software de American Airlines para determinar si realmente podría haberse hecho compatible con las herramientas de accesibilidad. Esta es una pregunta crítica: ¿Podría la aerolínea haber cumplido con su obligación legal de acomodar al empleado, o al hacerlo habría causado “dificultades indebidas”?

La defensa de la aerolínea

American Airlines se resiste a esta solicitud por varios motivos:
1. Evolución del software: Argumentan que debido a que el software ha cambiado significativamente desde 2016, probar los sistemas actuales es irrelevante para lo que fue posible durante el período en cuestión.
2. Alcance y seguridad: La aerolínea afirma que la solicitud es “demasiado amplia” y cubre 58 sistemas de software diferentes. También citan preocupaciones con respecto a la ciberseguridad y la protección de datos confidenciales de los clientes.
3. Pruebas previas: Sostienen que una prueba de terceros ya había indicado que no se podía garantizar la compatibilidad total.

La posición de la EEOC

La EEOC sostiene que debido a que buscan la reincorporación del empleado (no solo el pago atrasado), el estado actual del software es muy relevante. Sostienen que si la aerolínea afirma que la accesibilidad es imposible, debe permitir que pruebas independientes lo demuestren.

Por qué esto es importante: el contexto más amplio

Este caso resalta una tensión recurrente en la ley de discapacidad: el equilibrio entre la eficiencia operativa de una empresa y su mandato legal de proporcionar “adaptaciones razonables”.

Según la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA), los empleadores generalmente deben modificar los entornos o herramientas de trabajo para permitir que personas calificadas con discapacidades realicen sus trabajos, siempre que esto no cause a la empresa dificultades o gastos significativos.

Este caso plantea una pregunta fundamental para el mundo empresarial: ¿En qué punto el esfuerzo técnico necesario para hacer que el software sea accesible cruza la línea de una “adaptación razonable” a una “dificultad excesiva”?

Además, la postura agresiva de la EEOC probablemente esté influenciada por la historia. En 2017, American Airlines y su filial, Envoy Air, resolvieron una demanda nacional similar con la EEOC por no determinar si las adaptaciones permitirían a los empleados regresar al trabajo.

Conclusión

La resolución de este caso probablemente dependerá de un compromiso con respecto al descubrimiento: limitar las pruebas de la EEOC a sistemas específicos y relevantes y al mismo tiempo abordar las preocupaciones de seguridad de la aerolínea. En última instancia, el tribunal debe decidir si el hecho de que American Airlines no investigara la compatibilidad del software constituyó una violación de los derechos de las personas con discapacidad o una respuesta legítima a las limitaciones técnicas.