The Upper House Hong Kong se destaca como una experiencia de lujo única en una ciudad conocida por su opulencia. A diferencia de muchas propiedades de cinco estrellas, este hotel rompe intencionalmente el molde, priorizando el espacio, el servicio personalizado y una estética minimalista sobre las comodidades tradicionales como spas o grandes vestíbulos.
El enfoque poco convencional
Inaugurada en 2009, The Upper House ocupa los pisos 38-49 del edificio Pacific Place en la isla de Hong Kong, ubicado directamente encima del JW Marriott. Esta configuración es la primera señal de que esta propiedad no se basa en convenciones. El hotel evita la fanfarria habitual del lobby y ofrece check-in en la habitación y una experiencia de llegada optimizada.
La falta de un vestíbulo tradicional, un spa o incluso una gran selección de restaurantes es deliberada. En cambio, la atención se centra en maximizar el tamaño de la habitación y proporcionar inclusiones de alto valor. Las habitaciones comienzan en 753 pies cuadrados, una anomalía para los hoteles urbanos, y están diseñadas por André Fu Studio, conocido por proyectos similares como Capella Taipei y Waldorf Astoria Osaka.
Lo que lo distingue: espacio, inclusiones y servicio
La Cámara Alta se distingue por varias características clave:
- Habitaciones espaciosas: Los estudios de nivel básico comienzan con más de 750 pies cuadrados, superando el tamaño típico de las habitaciones de hotel de Hong Kong. Las suites ofrecen aún más espacio con 1230 pies cuadrados.
- Inclusiones generosas: El hotel brinda acceso de cortesía a un “Maxi Bar” (completamente abastecido excepto vino), protector solar e incluso kits de amenidades para llevar a casa. Los huéspedes también tienen acceso a un coche del hotel por orden de llegada, que tiene una disponibilidad sorprendentemente buena.
- Toques personalizados: Espere champán a su llegada y un detalle de bienvenida con fruta, chocolate y velas.
- Rooftop Dining: Salisterra, ubicado en el piso 49, ofrece un desayuno a la carta ilimitado, eliminando la necesidad de un buffet. El bar adyacente Green Room ofrece cócteles con impresionantes vistas al puerto Victoria.
Una vibra diferente
La Cámara Alta atrae a una clientela distinta: viajeros de negocios, visitantes internacionales elegantes y aquellos que buscan una experiencia de lujo más discreta. El ambiente es menos ostentoso que el de otros hoteles de alta gama como el Rosewood Hong Kong, que prioriza la gran escala y las comodidades tradicionales.
La ubicación en el distrito Admiralty también sitúa a los huéspedes a poca distancia de la vibrante vida nocturna y gastronómica de la isla de Hong Kong.
Conclusión
La Cámara Alta de Hong Kong no intenta serlo todo para todos. En cambio, se destaca por ofrecer una experiencia de lujo poco convencional centrada en el espacio, las inclusiones y el servicio personalizado. Este hotel es una prueba de que una estadía de alto nivel no requiere las comodidades habituales; A veces, menos es realmente más.
