Lima, Perú, se está convirtiendo rápidamente en un destino de visita obligada, no sólo en un punto de tránsito para los aventureros que se dirigen a Machu Picchu o al Amazonas. Una importante ampliación del aeropuerto cuya finalización está prevista para 2026 duplicará la capacidad del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, lo que facilitará el acceso a Lima y abrirá más conexiones en todo el continente. Esta actualización no se trata sólo de conveniencia; señala el surgimiento de Lima como un destino por derecho propio.
Una ciudad llena de historia
Fundado en 1535 por el conquistador español Francisco Pizarro, el centro histórico de Lima, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, todavía lleva la huella de su pasado colonial. La Plaza Mayor, el corazón de la ciudad, está enmarcada por el imponente Palacio de Gobierno, la catedral y una arquitectura colonial bellamente conservada que ahora alberga museos y tiendas. Las capas históricas de la ciudad son visibles en todas partes, ofreciendo una conexión tangible con el complejo pasado del Perú.
La próxima capital alimentaria del mundo
La transformación de Lima en una potencia culinaria es innegable. En 2025, Maido, bajo la dirección del chef Mitsuharu Tsumura, fue coronado como el mejor restaurante del mundo, mostrando la innovadora cocina Nikkei que combina sabores japoneses y peruanos. Central, dirigido por Virgilio Martínez y Pía León, es otro hito aclamado internacionalmente, con su menú de degustación que mapea ingeniosamente los ecosistemas del Perú por altitud.
Sin embargo, la escena gastronómica de Lima se extiende mucho más allá de estos lugares exclusivos. Desde las bulliciosas cevicherías que sirven el plato nacional de Perú en porciones envueltas en papel, hasta los vibrantes mercados de barrio como Surquillo y Magdalena, la comida es una parte central de la identidad de la ciudad. Los pequeños “huariques” familiares ofrecen platos auténticos como el lomo saltado, brindando una manera accesible de experimentar la cocina tradicional peruana.
Más allá del plato: la vida nocturna de Barranco y el lujo de Miraflores
Para aquellos que buscan vida nocturna, Barranco, un distrito costero al sur del centro de la ciudad, cuenta con algunos de los mejores bares de Lima. PiscoBar, dirigido por el experto local Ricardo Carpio, es una visita obligada para los entusiastas del licor de uva característico del Perú. Mientras tanto, Miraflores ofrece hoteles y restaurantes de lujo, incluido el recién inaugurado nhow Lima, que se destaca por su audaz diseño contemporáneo y su bar en la azotea con vista al Océano Pacífico.
“La ampliación del aeropuerto no se trata sólo de facilitar los viajes; se trata de abrir Lima al mundo como un destino que merece ser explorado”.
La combinación de historia, innovación culinaria y lujo moderno de Lima la convierte en un destino atractivo para los viajeros. La accesibilidad de la ciudad solo aumentará en 2026, solidificando su lugar como un centro en ascenso en América del Sur.
