Los informes indican que una serie de ataques, atribuidos a Estados Unidos e Israel, supuestamente han eliminado a líderes iraníes clave, incluido el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, el ministro de Defensa, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, Mohammad Pakpour. Estas acciones siguen a huelgas similares en junio de 2025.

La respuesta de Irán: apuntar a la infraestructura civil

En respuesta, Irán ha lanzado ataques de represalia contra infraestructura civil en todo el Medio Oriente. El aeropuerto internacional de Kuwait fue atacado y, en Dubái, el hotel Fairmont The Palm, el hotel Burj Al Arab y el aeropuerto internacional de Dubái fueron alcanzados. También se intentó atacar el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo.

El aeropuerto de Dubai sufrió daños y cuatro miembros del personal resultaron heridos. Se cancelaron vuelos en toda la región y se cerró el espacio aéreo. Las operaciones de Emirates emitieron una directiva para dejar en tierra todos los aviones.

Estos ataques son notables porque se dirigen intencionalmente a sitios no militares, incluidos hoteles de lujo sin valor estratégico. La razón detrás de esto parece ser la creciente presión sobre las potencias regionales para reducir la intensidad del conflicto.

Lógica estratégica detrás de los objetivos civiles

Aunque parezca irracional, la estrategia de Irán puede tener sus raíces en la comprensión de que los ataques directos contra Israel producen resultados limitados. Las sólidas defensas y los sistemas de búnkeres civiles de Israel mitigan los daños, y los ataques no logran debilitar significativamente la resolución.

En cambio, los ataques a objetivos civiles en países como los Emiratos Árabes Unidos. y Kuwait pretenden generar pánico y obligar a estas naciones a presionar a Estados Unidos para que ponga fin a las hostilidades. Este enfoque podría preservar el status quo al forzar una intervención externa antes de que las condiciones escale hacia un cambio de régimen en Irán.

Infiltración profunda: el papel del Mossad en los ataques

Según el ex presidente iraní Ahmadinejad, el servicio de inteligencia de Irán creó una unidad para atacar a los agentes del Mossad dentro de Irán. Sin embargo, esta unidad fue infiltrada por agentes del Mossad, quienes no sólo pudieron llevar a cabo los ataques sino también fotografiar el cuerpo de Jamenei antes de que Irán confirmara públicamente su muerte. Este nivel de infiltración revela importantes vulnerabilidades en el aparato de seguridad de Irán.

Acciones de Estados Unidos y preocupaciones constitucionales

Los ataques de Estados Unidos contra el liderazgo iraní son legalmente cuestionables, ya que las acciones del presidente constituyen una guerra de facto sin una declaración del Congreso, violando la Constitución. A pesar de los reconocimientos internos de esta ilegalidad, históricamente los tribunales se han abstenido de intervenir en tales asuntos. Las consecuencias a largo plazo de estas acciones siguen siendo impredecibles.

Si bien el liderazgo de Irán ha sido despiadado y opresivo, particularmente hacia su propio pueblo y sus mujeres, la escalada del conflicto a través de ataques contra civiles conlleva riesgos extremos. La situación exige una cuidadosa consideración de todos los posibles resultados.

La trayectoria actual plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad regional y la posibilidad de una mayor escalada. La atención se centra ahora en si las presiones externas pueden reducir la intensidad del conflicto antes de que se convierta en una guerra más amplia.