Gulf Air, la aerolínea nacional de Bahréin, se ha visto obligada a adaptarse drásticamente en respuesta a la escalada de tensiones regionales tras las recientes acciones militares que involucraron a Estados Unidos, Israel e Irán. Con Bahréin cerrando su espacio aéreo indefinidamente, la aerolínea trasladó su flota a Arabia Saudita y al mismo tiempo estableció una base operativa temporal en Dammam para mantener un servicio limitado. Este cambio refleja las graves perturbaciones que enfrentan las aerolíneas del Golfo, pero la situación de Gulf Air ha sido particularmente grave debido a la importancia estratégica de Bahrein como nación anfitriona de importantes activos militares estadounidenses, lo que lo convierte en un objetivo de alto riesgo.

Evacuación de flota a Arabia Saudita

El 28 de febrero de 2026, Bahréin suspendió todo el tráfico aéreo comercial. Durante más de diez días, Gulf Air estuvo efectivamente en tierra. Sin embargo, el 11 de marzo de 2026, el espacio aéreo se reabrió brevemente, no para vuelos de pasajeros, sino para permitir a las aerolíneas reubicar sus aviones. La mayoría de los aviones de Gulf Air fueron transferidos a Al-Ula (ULH) en Arabia Saudita, una ubicación aproximadamente a 776 millas de Bahréin. Es probable que esta medida sea una estrategia de mitigación de riesgos; La distancia de Al-Ula con respecto a Irán y el perfil relativamente más bajo de Arabia Saudita como objetivo militar directo lo convierten en un refugio más seguro para la flota.

Centro temporal en Dammam

Para reanudar sus operaciones, Gulf Air ha establecido un “minicentro” temporal en Dammam, Arabia Saudita (DMM). Esto permite a la aerolínea ofrecer vuelos limitados a destinos clave: Bangkok (BKK), Londres (LHR) y Mumbai (BOM). La proximidad de Dammam a Bahréin –a sólo una hora en coche a través de la Calzada del Rey Fahd– simplifica los arreglos logísticos.

La aerolínea está priorizando el transporte de pasajeros bajo estrictos criterios de elegibilidad, con reservas manejadas a través de un proceso de registro y contacto directo con los agentes de ventas. Este enfoque cauteloso enfatiza la seguridad y las operaciones controladas durante la crisis.

“Gulf Air brindará a los pasajeros la oportunidad de viajar durante el cierre temporal del espacio aéreo del Reino de Bahrein operando vuelos especiales al Reino de Arabia Saudita desde destinos seleccionados en toda su red”.

Contexto e implicaciones

La región del Golfo ha experimentado una fuerte escalada del riesgo geopolítico, lo que ha obligado a las aerolíneas a reevaluar sus estrategias operativas. El cierre del espacio aéreo de Bahrein es una consecuencia directa del aumento de las tensiones militares, y la reubicación de Gulf Air demuestra el impacto inmediato en la aviación civil.

La dependencia de la aerolínea de Arabia Saudita pone de relieve la dinámica de poder más amplia en la región. La relativa estabilidad de Arabia Saudita proporciona un salvavidas temporal para Gulf Air, pero las implicaciones a largo plazo dependen de la resolución del conflicto.

La situación subraya la vulnerabilidad del transporte aéreo en tiempos de crisis, y la respuesta de Gulf Air –aunque pragmática– es un claro recordatorio de la inestabilidad más amplia que afecta a Oriente Medio. La capacidad de la aerolínea para adaptarse y mantener cierta apariencia de servicio será crucial para su supervivencia a medida que se desarrolle el conflicto.