El Aeropuerto Internacional de El Paso (ELP) detuvo abruptamente todas las operaciones de vuelo durante diez días, del 10 al 20 de febrero de 2026, citando vagas “razones especiales de seguridad”. La Administración Federal de Aviación (FAA) impuso las restricciones, dejando en tierra la aviación comercial, de carga y general dentro de un radio de 10 millas náuticas del aeropuerto y hasta 18,000 pies de altitud. Se recomienda a los pasajeros que se comuniquen con sus aerolíneas para reprogramar sus vuelos.

El cierre sin precedentes

La naturaleza repentina del cierre, anunciado con un aviso mínimo a través de un Aviso a los aviadores (NOTAM), ha planteado preguntas inmediatas, ya que los cierres prolongados de aeropuertos comerciales sin una justificación clara son excepcionalmente raros. Si bien a veces se implementan restricciones temporales de vuelo por movimientos gubernamentales o incidentes de seguridad, una suspensión completa de diez días con una explicación tan limitada es muy inusual.

Proximidad fronteriza y especulación

La ubicación de El Paso directamente en la frontera entre Estados Unidos y México añade otra capa de complejidad a la situación. El espacio aéreo restringido se extiende a una región de mayor sensibilidad geopolítica, lo que alimenta la especulación sobre posibles ejercicios militares u otras operaciones no reveladas. Sin embargo, el tamaño relativamente pequeño de las zonas restringidas sugiere que la actividad, si es de naturaleza militar, puede ser contenida o enfocada.

Preocupación pública e incertidumbre

El anuncio del aeropuerto ha provocado ansiedad entre los residentes locales, y algunos cuestionan su seguridad en publicaciones en las redes sociales. La falta de transparencia ha dejado a muchos preguntándose sobre la verdadera naturaleza de las “razones especiales de seguridad”, y algunos incluso han considerado en broma posibilidades descabelladas.

Conclusiones clave

El cierre del aeropuerto de El Paso no tiene precedentes por su falta de transparencia y duración. Es comprensible que la vaga justificación, combinada con la delicada ubicación del aeropuerto, haya causado confusión y preocupación. Sin más aclaraciones por parte de las autoridades, la especulación seguirá llenando el vacío.